
Esta mañana declarará Mario Alejandro Schiter, el médico que acompañó a Diego Maradona en Cuba durante su rehabilitación en el año 2000. El profesional fue convocado por su experiencia con el Diez y por la advertencia que realizó a los imputados en 2020, cuando le consultaron sobre la decisión de una internación domiciliaria y él consideró que era una opción arriesgada.
Otro testigo clave de la jornada es Oscar Alberto Franco, el cardiólogo del hospital Ipensa de La Plata, quien evaluó a Diego semanas antes de su fallecimiento y recomendó al imputado Leopoldo Luque realizar un estudio cardiológico para pacientes de riesgo antes de la operación de cabeza.
El tercer testimonio previsto para este martes corresponde a Marcos Correa, el clínico del centro de salud Ipensa, quien aportará detalles sobre el estado de salud de Diego a fines de septiembre de 2020, dos meses antes de su muerte.
“Le quise hacer un estudio complejo del corazón y Luque no quiso”
El testigo contó que él sabía por la prensa que Maradona había tenido antecedentes cardíacos y por eso propuso hacerle un examen complejo del corazón para descartar alguna enfermedad en el órgano cardiáco.
“Yo propuse un estudio más complejo para descartar la enfermedad coronaria. Se llama perfusión. Apunta a tener un alto valor predictivo para saber si hay enfermedad o no. Pero no se hizo por una decisión del médico que estaba a cargo de no realizarla”, dijo en referencia a Leopoldo Luque.
En este sentido, aclaró: “No era un estudio complejo, requiere un esfuerzo físico o lo que se llama una simulación de un esfuerzo físico que es a través de medicación. Si la persona tiene un problema para el esfuerzo físico se recurre al estrés farmacológico, se aplica una droga que una tiene un efecto más parecido al ejercicio porque genera taquicardia y la otra que pone en evidencia si hay enfermerdad”.
Sobre el estudio dijo que no es invasivo, que dura unos 15 minutos y es de práctica diaria. “Con Maradona tuve una charla mínima porque estaba somnoliento. No le llegué a explicar nada de esto. Le estuve preguntando cosas y no tenía una respuesta así que me limité a revisarlo y hacerle el electro”, subrayó.
Se reanuda la audiencia: declara el cardiólogo que atendió a Maradona dos meses antes de su muerte
Se trata de Oscar Franco, quien le hizo controles médicos al Diez en el sanatorio Ipensa en septiembre de 2020. “Fue una revisación rápida por cuestiones de tiempo, le hice un electro. Llegué a él por el traumatólogo Tunessi que lo conocía a Diego y me comentó que querían hacerle una evaluación de rutina, entre ellos uno cardiológico”, recordó.
“El contacto que tuve con el paciente fue en el electrocardiograma y después recibí información de lo que le habían hecho. Antes del examen hablé con el que era el médico de cabecera que era el doctor Leopoldo Luque. Fue vía telefónica. Él se contactó conmigo”, respondió a preguntas del fiscal Cosme Iribarren.
Y agregó: “Yo entendí en ese momento que Luque era el médico que lo venía siguiendo, por eso digo médico de cabecera. Hablamos sobre qué evaluación se podía hacer, una serie de estudios complementarios y una revisación mía de examen clínico/físico. Yo hablé de ecocardiograma, radiografía de tórax y un electrocardiograma. Estudios iniciales. Fue charlado entre los médicos”
“Yo sugerí un estudio de mayor complejidad para descartar una enfermedad coronaria”, remarcó.
Cuarto intermedio hasta las 14:30
“Luque se preocupaba por el paciente”
A preguntas de la defensa del imputado Leopoldo Luque, el testigo contestó que el neurocirujano nunca se opuso a que le hicieran ningún estudio complementario a Diego durante su internación en La Plata y que no obstaculizó la revisión médica. “Luque parecía que se preocupaba por el paciente”, resaltó Correa.
También fue consultado sobre la decisión de llevarse al Diez del sanatorio de Ipensa, que fue tomada por el neurocirujano. “Maradona se quería ir del hospital, incluso se quería ir desde que llegó”.
Otra respuesta del testigo que resultó favorable para la defensa de Luque tiene que ver con los problemas cardíacos de Maradona. Cabe resaltar que el Diez murió un mes después de que Correa lo revisara en La Plata y de un paro cardiorrespiratorio.
Al ser consultado por los abogados del imputado, el testigo dijo que en los estudios que le hicieron “no había signos de una insuficiencia cardíaca”. Y aclaró: “La insuficiencia cardíaca es un diagnóstico clínico”.
La actitud de Luque al descubrir el hematoma en la cabeza de Maradona
Correa relató que a Diego lo mandaron a hacer una tomografía de rutina y que fue en ese estudio sobre se descubrió el hematoma subdural en la cabeza. En este contexto, recordó la actitud que tuvo Leopoldo Luque -a quien definió como el médico de confianza del Diez- al tomar conocimiento de los resultados.
“Él se acerca rápidamente al enterarse del hallazgo de la tomografía. Si no recuerdo mal creo que lo llamé o él se comunicó conmigo. A la mañana habíamos tenido contacto de cómo estaban las cosas. Después de lo que salta en el estudio le avisamos rápidamente”, recordó el testigo.
Y siguió: “Es más, lo acompañé a Luque al tomógrafo para que vea la imagen. Le comenté que había hablado con Burry (el neurocirujano de Ipensa), que tenía esa decisión. Luque es neurocirujano y por ahí pensaba distinto. Nosotros adoptamos una conducta expectante, que no quiere decir que no lo van a operar nunca, pero no lo veía como una urgencia”.
“El hematoma era un hallazgo que llevaba sus días: si había transcurrido tanto tiempo lo que yo entiendo es que la decisión era seguir esperando. Me parecía razonable. Pero no soy neurocirujano, no tengo la capacidad de darme cuenta si era una emergencia”, continuó sobre el diagnóstico.
“Estuvimos charlando con Luque, con Burry, y bueno la decisión de Luque era hacer la cirugía y la de Burry era esperar, así que decidieron el traslado a otra institución al tener diferencias de criterio sobre cómo proceder sobre ese hematoma. Eso lo solicitó el entorno de Maradona. No me consta quién, pero supongo que Luque o alguien del entorno. Y ahí trasladaron a la clínica de Olivos. No es que estaba de alta, se deriva por decisión de sus médicos”, concluyó.
Primer testigo: Marcos Correa, médico clínico del hospital Ipensa
Correa atendió a Maradona en el hospital Ipensa de La Plata tras su cumpleaños de 60, cuando lo llevaron para hacerse unos estudios de rutina. Fue exactamente un mes antes de su muerte.
“Antes de que llegue tengo una comunicación con Luque, su médico de confianza y me pone al tanto de lo que estaba pasando. Me dijo que era un paciente depresivo, tenía líquidos, estaban preocupados por su estado de salud”, recordó sobre ese día. Y agregó: “Quería hacer una evaluación médica, qué había detrás de esto”.
Correa dijo que no habló mucho con Diego. “Estoy cansado de hacerme estudios”, fueron las únicas palabras que le dijo.
Se reanuda la audiencia
Tras un doble cuarto intermedio de 10 minutos y luego dos horas a los tres minutos del arranque de la jornada, se solucionó el problema técnico y comenzó la audiencia de este martes.
Se pausó la audiencia hasta el mediodía
Tras un corte de casi una hora -solicitado a los tres minutos del arranque de la audiencia-, los jueces decidieron pedir un cuarto intermedio hasta las 12:30 porque no pudieron resolver un problema técnico con los micrófonos.
Podría levantarse la jornada si no se resuelve.
Arranque obstaculizado: se demora la audiencia por problemas técnicos
La jornada ya estaba unos minutos demorada y, al intentar comenzar, pasadas las 10:30, hubo un inconveniente técnico que obligó a los jueces a ir a un cuarto intermedio.
El problema son los micrófonos que no funcionan y son necesarios para que queden los testimonios grabados en el sistema. Ya habían fallado una vez cuando declaró Verónica Ojeda.
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