Una de las grandes historias de superación en el Mundial 2026 se centra en la selección nacional de Haití, que consumó su regreso a la máxima cita futbolística tras 52 años de ausencia. Tras debutar con una caída por 1-0 contra Escocia, los caribeños se medirán contra la Brasil de Carlo Ancelotti en la segunda jornada. El historial entre ambos es favorable para la Verdeamarela, pese a que existe un “partido olvidado” en el que los haitianos vencieron al Scratch. Aunque uno de los contextos más llamativos del combinado dirigido por el francés Sébastien Migné es que no se entrenó ni jugó la fase clasificatoria a la Copa del Mundo en su país por la crisis política y social que está atravesando.
La selección caribeña no disputaba una Copa del Mundo desde Alemania 1974, cuando integró el Grupo 4 junto a Polonia (derrota 7-0), Argentina (caída 4-1) e Italia (perdió 3-1). Para sellar su boleto al Mundial 2026, el equipo que dirige Sébastien Migné terminó la fase decisiva con tres victorias, dos empates y una derrota. La peculiaridad pasó por el hecho de que nunca pudo entrenar o jugar en su país, al punto de que la clasificación tras vencer por 2-0 a Nicaragua se realizó en el Estadio Ergilio Hato de Willemstad, en Curazao. En la histórica noche de la clasificación, los futbolistas se enteraron de su hito por celular, ya que tuvieron que esperar el resultado de otros partidos.
Por razones de seguridad, la Federación Haitiana de Fútbol disputó sus partidos como local en sedes alternas de la región, entre ellas Puerto Rico y Aruba. Desde febrero de 2024, el Stade Sylvio Cator (donde solía ser local Haití) permanece abandonado y bajo control de bandas armadas, que dominan al menos el 90% de la región metropolitana de Puerto Príncipe.
El plantel actual de Haití se caracteriza por la presencia predominante de jugadores que nacieron o se formaron fuera del país, especialmente en Francia, país del que se independizó después de la recordada Batalla de Vértières, combate librado el 18 de noviembre de 1803 contra las fuerzas de Napoleón. Esta condición favoreció la creación de un grupo con formación profesional sólida, aunque también generó debates acerca de la integración de los futbolistas locales.
Esto último le generó un inconveniente en la camiseta para el certamen. Días antes del inicio del Mundial 2026, la FIFA le ordenó a Haití modificar su remera oficial al considerar que el diseño incluía elementos visuales que podían interpretarse como un mensaje político bajo sus reglamentos de equipamiento. El uniforme llevaba en la parte inferior una ilustración de la mencionada Batalla de Vértières. La Casa Madre del fútbol no precisó públicamente qué elemento específico motivó la orden de cambio.
La referencia a ese episodio histórico fue el aspecto más visible señalado por medios y analistas. En un comunicado oficial, la marca encargada de la indumentaria defendió el concepto del diseño: “Fue un tributo a los hombres y mujeres que contribuyen todos los días al futuro de Haití y no fue pensado como un mensaje político”. La empresa agregó que, durante la revisión, la FIFA determinó que “ciertos elementos visuales podrían ser interpretados de forma diferente” según sus normas, por lo que pidió modificaciones. Finalmente, Haití disputó el partido contra Escocia con una camiseta sin siluetas.
Luego de una correcta presentación contra el cuadro europeo, la selección de Haití chocará contra Brasil —no tendrá la presencia de Neymar, quien continúa recuperándose de su lesión—, que igualó 1-1 contra Marruecos en su debut por el Grupo C de la Copa del Mundo 2026. Más allá de que la Verdeamarela domina en la historia con victorias abultadas (4-0, 6-0 y 7-1), existe un partido perdido que terminó con el triunfo de los caribeños.
Según reprodujo la agencia EFE, Haití puede afirmar que una vez derrotó a Brasil: fue el 8 de junio de 1999, en la fase final de la Copa del Caribe disputada en Trinidad y Tobago, con un triunfo por 4-3 en el Estadio Dr. João Havelange Centre of Excellence. El relato menciona que los registros de ese encuentro son escasos y las fuentes difieren en detalles, como el desarrollo del primer tiempo. Algunas bases de datos sostienen que el descanso llegó con empate 0-0 y otras consignan que Michel Gabriel adelantó a los caribeños antes del entretiempo, pero el resultado final aparece claro.
Brasil había participado en ese torneo tras una invitación que recibió la Confederación Brasileña de Fútbol. No obstante, la delegación no incluyó a figuras como Ronaldo, Rivaldo, Cafú o Roberto Carlos, y estuvo compuesta por jóvenes de categorías inferiores entre los que figuraban Luisão, Edu Dracena, Fábio Rochemback, Alessandro Salvino, Marcinho, Ewerthon y Juliano Vicentini.
Los diarios brasileños Folha de São Paulo y O Globo destacaron al día siguiente otro partido: la victoria 3-1 del equipo del entonces técnico Vanderlei Luxemburgo sobre Países Bajos en un amistoso preparatorio en Goiânia que terminó con cinco expulsados. La participación de aquellos juveniles en la Copa del Caribe casi no tuvo eco y Brasil quedó eliminado, mientras Haití avanzó a semifinales y luego cayó ante Trinidad y Tobago, que terminó como campeón.
No obstante, nadie le quita la alegría del triunfo por 4-3 de los caribeños sobre la poderosa Canarinha, pese a que esta estuvo integrada por jugadores más jóvenes. Un par de décadas después, buscarán repetir la hazaña en el Estadio Filadelfia (para 69 mil espectadores) por el Mundial.

