
Con 36 años recién cumplidos, Marco Trungelliti suma un nuevo y especial capítulo a su extensa carrera profesional. El santiagueño será uno de los cinco debutantes que integrarán la Selección Argentina de Tenis YPF que enfrentará a Corea del Sur en Busan, entre el 6 y el 8 de febrero, por la primera ronda de los Qualifiers 2026 de la Copa Davis. Un estreno tardío en términos cronológicos, pero cargado de sentido deportivo y personal.
Ante el llamado del capitán Javier Frana, Trungelliti no dudó en hacer una pausa en su calendario personal para ponerse a disposición del equipo. Así, se convirtió en el primer santiagueño en vestir oficialmente la camiseta albiceleste en la Copa Davis, un logro que corona años de perseverancia en el circuito profesional.
Radicado desde hace varias temporadas en Andorra, el albiceleste conoce bien el clima que se respira en una serie de Copa Davis. En 2016 fue sparring del equipo argentino que conquistó la histórica Ensaladera de Plata en Zagreb, experiencia que hoy aparece como un antecedente clave para transitar este debut con naturalidad. Diez años después de haber acompañado desde afuera aquel camino glorioso, el sueño de representar a la Argentina dentro de la cancha finalmente se vuelve realidad.
El presente deportivo respalda su convocatoria. Durante la temporada 2025, Trungelliti atravesó uno de los mejores momentos de su carrera al conquistar tres títulos ATP Challenger, en Lyon, Tulln y Târgu Mureș, resultados que lo impulsaron nuevamente en el ranking. Actualmente se ubica en el puesto 134 del escalafón mundial, con la ilusión intacta de meterse por primera vez en el Top 100. Su mejor ranking fue 112°, alcanzado en marzo de 2019. Entre sus victorias más resonantes figura la lograda en Roland Garros 2016, cuando venció al croata Marin Cilic, entonces Top 10, en cuatro sets.
Distendido en las gradas del Gijang Gymnasium, el estadio que albergará el cruce entre Argentina y Corea del Sur, Trungelliti fue consultado por el equipo de comunicación de la Asociación Argentina de Tenis (AAT) sobre las curiosidades que atraviesan su carrera y el número seis: su primera Copa Davis Junior en 2006, su rol como sparring en 2016 y su debut oficial en 2026. Lejos de darle peso a las casualidades, el santiagueño puso el foco en el presente: “Creo más en estar en forma y en seguir buscando mi mejor versión, sin darle tanta importancia a la edad. Muchas veces el límite está en uno mismo”.

Con una mirada madura, el tenista destacó su evolución como jugador y como persona: “Si me comparo con el jugador de hace diez años, hoy soy claramente mejor. Y si me comparo con el de hace un año, también siento que mejoré. Eso es lo que me mantiene con hambre de seguir, de cumplir sueños”.
Esa experiencia acumulada también se refleja en la manera en que transita la previa de la serie. “Tal vez el hecho de haber estado como sparring en 2016 me ayuda mucho. Viví la semifinal en Glasgow y la final en Croacia, situaciones muy fuertes. Por eso siento que hoy lo disfruto más y no estoy tan nervioso”, explicó.
Fuera de la cancha, la adaptación a Corea del Sur es parte del desafío. El frío no representa un problema para quien vive en pleno invierno europeo, aunque reconoce que la gastronomía y las costumbres locales requieren un período de ajuste. “Asia es un continente que me gusta, que me genera curiosidad y respeto. Corea del Sur era un país al que nunca había venido y terminé llegando por una Copa Davis, algo totalmente inesperado”, contó.
En Busan, Trungelliti no solo debutará con la camiseta argentina: también confirmará que la madurez, la constancia y la evolución personal pueden abrir puertas incluso cuando el reloj parece marcar otros tiempos.

